Loading 2014-11-19-moneylab.markdown +37 −36 Original line number Diff line number Diff line Loading @@ -320,41 +320,42 @@ contra el Espíritu Santo, que no puede ser perdonada." # Las monedas alternativas tienen un problema de escala La discusión de cierta manera más abstracta que nutre el siguiente punto, que era otra observación importante hecha en una serie de críticas sobre las criptomonedas, incluyendo a Franco 'Bifo' Berardi. Uno de los retos principales que las monedas alternativas encaran es la cuestión de escala --la cual, a su vez, tiene algunas implicaciones muy importantes para la cuestión de la confianza. Por un lado, tenemos una proliferación de monedas locales, algunas ya bastante enraizadas en sus comunidades, donde personas comunes y corrientes buscan reapropiar y reincorporar dinero con una matriz diferente de valores comunes para facilitar la satisfacción de necesidades y deseos sociales importantes. Estas monedas locales a veces remiten a una noción ciertamente romántica de territorialidad que busca aterrizar relaciones humanas en un mundo tangible de seres humanos reales, por tanto contraponiendo un sentido tangible de socialización al ámbito virtual y abstracto de las permutas de incumplimiento crediticio y los contratos derivativos complejos que caracterizan las finanzas modernas. Una cosa que tienen en común es que están basadas principalmente en la confianza. Está claro, sin embargo, que las monedas locales nunca van a poder retar --mucho menos reemplazar-- al capital de financiamiento global como tal. A lo sumo, las monedas locales van a convertirse en monedas complementarias significativas que pueden ser agregadas a una mezcla de instrumentos monetarios más amplia. Si vamos a idear algún tipo de alternativa al capitalismo global, sin embargo, tendremos que empezar a pensar tanto en una escala territorial mucho más amplia (es decir, global) o trascender la territorialidad completamente, desarrollando monedas no-locales (donde no-localidad refiere al concepto de la física cuántica donde dos objetos, separados en el espacio y sin un intermediario, pueden sin embargo mantener un contacto directo entre sí). Lo último es el reino de las criptomonedas como Bitcoin: una moneda digital de pares capaz de poner a una granjera keniana en contacto directo con sus clientes y a una estudiante norteamericana o una banquera de Wall Street en contacto directo con su _dealer_, sin intermediación de un banco o Estado. La tecnología de pares detrás de Bitcoin es bastante revolucionaria en este aspecto. Lo que estamos presenciando es una prueba de concepto muy excitante: ¡podemos crear dinero sin necesidad de bancos ni estados! La discusión previa y de alguna manera más abstracta nutre directamente al siguiente punto, que fue otra observación importante hecha por una serie de críticas sobre las criptomonedas, incluída la de Franco 'Bifo' Berardi. Uno de los retos principales que las monedas alternativas encaran es la cuestión de escala --la cual, a su vez, tiene algunas implicaciones muy importantes para la cuestión de la confianza. Por un lado, tenemos una proliferación de monedas locales, algunas ya bastante enraizadas en sus comunidades, donde personas comunes y corrientes buscan reapropiar y reincorporar dinero con una matriz diferente de valores comunes para facilitar la satisfacción de necesidades y deseos sociales importantes. Estas monedas locales a veces remiten a una noción ciertamente romántica de territorialidad que busca aterrizar relaciones humanas en un mundo tangible de seres humanos reales, por tanto contraponiendo un sentido tangible de socialización al ámbito virtual y abstracto de las permutas de incumplimiento crediticio y los contratos derivativos complejos que caracterizan las finanzas modernas. Una cosa que tienen en común es que están basadas principalmente en la confianza. Está claro, sin embargo, que las monedas locales nunca van a poder retar --mucho menos reemplazar-- al capital de financiamiento global como tal. A lo sumo, las monedas locales van a convertirse en monedas complementarias significativas que pueden ser agregadas a una mezcla de instrumentos monetarios más amplia. Si vamos a idear algún tipo de alternativa al capitalismo global, sin embargo, tendremos que empezar a pensar tanto en una escala territorial mucho más amplia (es decir, global) o trascender la territorialidad completamente, desarrollando monedas no-locales (donde no-localidad refiere al concepto de la física cuántica donde dos objetos, separados en el espacio y sin un intermediario, pueden sin embargo mantener un contacto directo entre sí). Lo último es el reino de las criptomonedas como Bitcoin: una moneda digital de pares capaz de poner a una granjera keniana en contacto directo con sus clientes y a una estudiante norteamericana o una banquera de Wall Street en contacto directo con su _dealer_, sin intermediación de un banco o Estado. La tecnología de pares detrás de Bitcoin es bastante revolucionaria en este aspecto. Lo que estamos presenciando es una prueba de concepto muy excitante: ¡podemos crear dinero sin necesidad de bancos ni estados! # La criptografía no nos liberará (por sí misma) Loading Loading @@ -535,7 +536,7 @@ nacional y global, desarrollar nuevos modelos de toma de decisión, reconstruir confianza en nuestras comunidades y más allá, encontrar formas de defendernos de la represión estatal, etc. las monedas alternativas se convertirán en poco más que una impotente expresión de un admirable pero inofensivo deseo por el cambio social. Nuestra un admirable pero inofensivo deseo por el cambio social. Nuestro proyecto político de largo plazo es romper el poder del capital y democratizar radicalmente la sociedad desde abajo. Si perdemos de vista este horizonte más amplio en el que la búsqueda de alternativas Loading Loading
2014-11-19-moneylab.markdown +37 −36 Original line number Diff line number Diff line Loading @@ -320,41 +320,42 @@ contra el Espíritu Santo, que no puede ser perdonada." # Las monedas alternativas tienen un problema de escala La discusión de cierta manera más abstracta que nutre el siguiente punto, que era otra observación importante hecha en una serie de críticas sobre las criptomonedas, incluyendo a Franco 'Bifo' Berardi. Uno de los retos principales que las monedas alternativas encaran es la cuestión de escala --la cual, a su vez, tiene algunas implicaciones muy importantes para la cuestión de la confianza. Por un lado, tenemos una proliferación de monedas locales, algunas ya bastante enraizadas en sus comunidades, donde personas comunes y corrientes buscan reapropiar y reincorporar dinero con una matriz diferente de valores comunes para facilitar la satisfacción de necesidades y deseos sociales importantes. Estas monedas locales a veces remiten a una noción ciertamente romántica de territorialidad que busca aterrizar relaciones humanas en un mundo tangible de seres humanos reales, por tanto contraponiendo un sentido tangible de socialización al ámbito virtual y abstracto de las permutas de incumplimiento crediticio y los contratos derivativos complejos que caracterizan las finanzas modernas. Una cosa que tienen en común es que están basadas principalmente en la confianza. Está claro, sin embargo, que las monedas locales nunca van a poder retar --mucho menos reemplazar-- al capital de financiamiento global como tal. A lo sumo, las monedas locales van a convertirse en monedas complementarias significativas que pueden ser agregadas a una mezcla de instrumentos monetarios más amplia. Si vamos a idear algún tipo de alternativa al capitalismo global, sin embargo, tendremos que empezar a pensar tanto en una escala territorial mucho más amplia (es decir, global) o trascender la territorialidad completamente, desarrollando monedas no-locales (donde no-localidad refiere al concepto de la física cuántica donde dos objetos, separados en el espacio y sin un intermediario, pueden sin embargo mantener un contacto directo entre sí). Lo último es el reino de las criptomonedas como Bitcoin: una moneda digital de pares capaz de poner a una granjera keniana en contacto directo con sus clientes y a una estudiante norteamericana o una banquera de Wall Street en contacto directo con su _dealer_, sin intermediación de un banco o Estado. La tecnología de pares detrás de Bitcoin es bastante revolucionaria en este aspecto. Lo que estamos presenciando es una prueba de concepto muy excitante: ¡podemos crear dinero sin necesidad de bancos ni estados! La discusión previa y de alguna manera más abstracta nutre directamente al siguiente punto, que fue otra observación importante hecha por una serie de críticas sobre las criptomonedas, incluída la de Franco 'Bifo' Berardi. Uno de los retos principales que las monedas alternativas encaran es la cuestión de escala --la cual, a su vez, tiene algunas implicaciones muy importantes para la cuestión de la confianza. Por un lado, tenemos una proliferación de monedas locales, algunas ya bastante enraizadas en sus comunidades, donde personas comunes y corrientes buscan reapropiar y reincorporar dinero con una matriz diferente de valores comunes para facilitar la satisfacción de necesidades y deseos sociales importantes. Estas monedas locales a veces remiten a una noción ciertamente romántica de territorialidad que busca aterrizar relaciones humanas en un mundo tangible de seres humanos reales, por tanto contraponiendo un sentido tangible de socialización al ámbito virtual y abstracto de las permutas de incumplimiento crediticio y los contratos derivativos complejos que caracterizan las finanzas modernas. Una cosa que tienen en común es que están basadas principalmente en la confianza. Está claro, sin embargo, que las monedas locales nunca van a poder retar --mucho menos reemplazar-- al capital de financiamiento global como tal. A lo sumo, las monedas locales van a convertirse en monedas complementarias significativas que pueden ser agregadas a una mezcla de instrumentos monetarios más amplia. Si vamos a idear algún tipo de alternativa al capitalismo global, sin embargo, tendremos que empezar a pensar tanto en una escala territorial mucho más amplia (es decir, global) o trascender la territorialidad completamente, desarrollando monedas no-locales (donde no-localidad refiere al concepto de la física cuántica donde dos objetos, separados en el espacio y sin un intermediario, pueden sin embargo mantener un contacto directo entre sí). Lo último es el reino de las criptomonedas como Bitcoin: una moneda digital de pares capaz de poner a una granjera keniana en contacto directo con sus clientes y a una estudiante norteamericana o una banquera de Wall Street en contacto directo con su _dealer_, sin intermediación de un banco o Estado. La tecnología de pares detrás de Bitcoin es bastante revolucionaria en este aspecto. Lo que estamos presenciando es una prueba de concepto muy excitante: ¡podemos crear dinero sin necesidad de bancos ni estados! # La criptografía no nos liberará (por sí misma) Loading Loading @@ -535,7 +536,7 @@ nacional y global, desarrollar nuevos modelos de toma de decisión, reconstruir confianza en nuestras comunidades y más allá, encontrar formas de defendernos de la represión estatal, etc. las monedas alternativas se convertirán en poco más que una impotente expresión de un admirable pero inofensivo deseo por el cambio social. Nuestra un admirable pero inofensivo deseo por el cambio social. Nuestro proyecto político de largo plazo es romper el poder del capital y democratizar radicalmente la sociedad desde abajo. Si perdemos de vista este horizonte más amplio en el que la búsqueda de alternativas Loading