Unverified Commit 61d2958b authored by fauno's avatar fauno
Browse files

publicación

parent fff955f5
---
layout: post
author: Paolo Gerbaudo
title: "Del ciber-autonomismo al ciber-populismo: una historia de la ideología del activismo digital"
category: "En Defensa del Software Libre #5"
cover: "images/covers/en-defensa-del-software-libre-5.png"
license: https://endefensadelsl.org/ppl_deed_es.html
category: [ "En Defensa del Software Libre #5" ]
---
Del ciber-autonomismo al ciber-populismo: una historia de la ideología del activismo digital
============================================================================================
Introducción
------------
Digital activism, a term widely used to describe different forms of
activism that utilise digital technology, has undergone a rapid
transformation since its emergence at the dawn of the web. From the
vantage-point of the mid 2010s it is possible to tentatively identify
two main waves of digital activism. The first corresponds to the early
popularization of the Internet and the rise of the web in the mid \'90s
which was accompanied by the development by a first wave of digital
activism. This wave encompassed a number of projects and initiatives
waged by tech and alternative media activists of the anti-globalisation
movement, including the alternative news site Indymedia, as well as a
number of alternative mailing lists and early hacker (or hacktivist)
groups and labs. The second wave coincides with the rise of the
so-called web 2.0 Internet of social networking sites such as Facebook,
YouTube and Twitter, which has been accompanied by the rise of
world-famous hacker collectives as Anonymous and Lulzsec, as well as the
\"social media activism\" of 15-M, Occupy and the other movements of the
squares, whose organisers have used social networking sites as platforms
of mass mobilisation. To what extent are these two phases of digital
activism simply a reflection of the evolution of digital technology, and
of the shift from web 1.0 to web 2.0, as they are often portrayed? Is
the difference between them to be understood merely as deriving from the
changing material affordances of digital technology at a time of rapid
technological innovation? Or is there something more to the
equation?[][]
"Activismo digital" es un término ampliamente utilizado para describir
distintas formas de activismo que se sirven de la tecnología digital pero
que han sido atravesadas por una rápida transformación desde su emergencia
en el amanecer de la Internet. En la actualidad es posible identificar dos
grandes olas. La primera corresponde con la popularización temprana de la
Internet y el auge de la Web a mediados de los '90s. Esta ola abarcó una
cantidad de proyectos e iniciativas impulsadas por las activistas de la
tecnología y los medios alternativos que se enmarcaban en el movimiento
anti-globalización, incluyendo el sitio de noticias alternativas _Indymedia_,
así como las listas de correo alternativas, algunos grupos de hackers
(o _hacktivistas_) y laboratorios hacker (o _hacklabs_). La segunda ola
coincide con el auge de la así llamada _Web 2.0_, los sitios de redes sociales
como _Facebook_, _YouTube_ y _Twitter_, que fueron acompañadas por el
surgimiento de los famosos colectivos hacker _Anonymous_ y _Lulzsec_, así como
por el "activismo de medios sociales" del 15M, _Ocuppy_ y otros movimientos de
las plazas, cuyas organizadoras utilizaron los sitios de medios sociales
como plataformas para la movilización de masas. ¿En qué medida estas
dos fases del activismo digital son simples reflejos de la evolución de
la tecnología digital y del salto de la _Web 1.0_ a la _Web 2.0_ (como
usualmente se las describe)? ¿Debemos entender sus diferencias como
derivadas de los cambios en las posibilidades materiales de una tecnología
digital en un momento de rápida innovación o hay que agregar algo más
a la ecuación?
The debate about the transformation of digital activism has so far
tended to follow a typical techno-deterministic tendency which reads
technology as the ultimate cause of social transformation. This
conception is belied by the popularity acquired by terms as \"revolution
2.0\" ([Ghonim 2012](#Ghonim2012)), \"wiki-revolution\" ([Ferron and
Massa 2011](#FerronMassa2012)) or \"Twitter revolution\" ([Morozov
2009](#Morozov2009)), widely used in news media and scholarly accounts
to refer to recent protest movements making use of digital technology.
The underlying rationale of these expressions is that the adoption of a
certain kind of platform, say Facebook or Twitter, automatically defines
the form of activism channelled through it. This approach stems from a
simplistic view of technology\'s effects, deeply informed by the media
theory of McLuhan and his famous moniker \"the medium is the message\"
([1967](#McLuhanFiore1967); [2011](#McLuhanetal2011)), according to
which the use of a given technological device results in a series of
inevitable consequences. The school of media ecology, deeply informed by
McLuhan\'s work has important things to say about the way in which
technology structures action, for example the way in which different
communication technologies (say telephone, TV or the Internet), carry
with them different communication architectures (one-to-one,
one-to-many, many-to-many), and different dispositions from the users of
technology ([Postman 1985](#Postman1985); [Lundby 2009](#Lundby2009)).
However, it tends to neglect a number of non-technological factors -
socio-economic, political and cultural ones - that intervene in defining
activism\'s content. To go beyond such simplified view of technology as
an un-mediated force reshaping organisational structures and protest
practices after its own image, the analysis of digital activism needs to
recuperate an understanding of ideology, understood as a worldview and
value system which shapes collective action, and of how ideology
interacts with technology in shaping activist
practices.[][]
distintas formas de activismo que se sirven de la tecnología digital
pero que han sido atravesadas por una rápida transformación desde su
emergencia en el amanecer de la Internet. En la actualidad es posible
identificar dos grandes olas. La primera corresponde con la
popularización temprana de la Internet y el auge de la Web a mediados de
los '90. Esta ola abarcó una cantidad de proyectos e iniciativas
impulsadas por las activistas de la tecnología y los medios alternativos
que se enmarcaban en el movimiento anti-globalización, incluyendo el
sitio de noticias alternativas _Indymedia_, así como las listas de
correo alternativas, algunos grupos de hackers (o _hacktivistas_) y
laboratorios hacker (o _hacklabs_). La segunda ola coincide con el auge
de la así llamada _Web 2.0_, los sitios de redes sociales como
_Facebook_, _YouTube_ y _Twitter_, que fueron acompañadas por el
surgimiento de los famosos colectivos hacker _Anonymous_ y _Lulzsec_,
así como por el "activismo de medios sociales" del 15M, _Ocuppy_ y otros
movimientos de las plazas, cuyas organizadoras utilizaron los sitios de
medios sociales como plataformas para la movilización de masas. ¿En qué
medida estas dos fases del activismo digital son simples reflejos de la
evolución de la tecnología digital y del salto de la _Web 1.0_ a la _Web
2.0_ (como usualmente se las describe)? ¿Debemos entender sus
diferencias como derivadas de los cambios en las posibilidades
materiales de una tecnología digital en un momento de rápida innovación
o hay que agregar algo más a la ecuación?
Hasta el momento, el debate sobre la transformación del activismo
digital ha tendido a seguir la típica tendencia tecno-determinista que
considera a la tecnología como la causa última de la transformación
social. Esta concepción es sostenida por la popularidad que han tomado términos
como "revolución 2.0"[@ghonim-2012], "wiki-revolución"[@ferron-massa-2011] o
"twitter-revolución"[@morozov-2009], utilizados ampliamente en los medios y
estudios académicos para referirse a los movimientos de protesta que se sirven
de la tecnología digital. La racionalidad subyacente en estas expresiones es
que la adopción de un cierto tipo de plataforma, como _Facebook_ o _Twitter_,
define automáticamente la forma de activismo que se manifiesta a través de ellas.
Este abordaje proviene de una visión simplista de los efectos de la tecnología,
profundamente enraizada en la teoría de medios de McLuhan y su famosa frase
"el medio es el mensaje"[-@mcluhan-1967;-@mcluhan-2011], según la cual el uso de
un determinado dispositivo tecnológico resulta en una serie de consecuencias
inevitables. La escuela de la ecología de medios, basada en las obras de McLuhan
tiene cosas muy importantes para decir sobre la forma en que la tecnología
estructura la acción, por ejemplo la forma en que las diferentes tecnologías de
la comunicación (como el teléfono, la TV o Internet) traen consigo distintas
arquitecturas comunicacionales (una-a-una, una-a-muchas, muchas-a-muchas) y
diferentes disposiciones para las usuarias de esas tecnologías [@postman-1985;@lubdby-2009].
Sin embargo, tiende a descuidar los factores no-tecnológicos --los
socio-económicos, políticos y culturales-- que intervienen en la
definición del contenido del activismo. Para superar esta visión
simplista de la tecnología como una fuerza no-mediada capaz de dar su
propia forma a las estructuras organizacionales y las prácticas de
protesta, el análisis del activismo digital necesita recuperar una
comprensión de la ideología, entendida como una cosmovisión y un sistema
de valores que da forma a la acción colectiva y de cómo la ideología
interactúa con la tecnología para dar forma a las prácticas activistas.
Adopting this approach, in this article I develop a periodisation of
digital activism which centres around two different waves, each with its
own ideological characteristics and with its accompanying
\"techno-political\" orientations, to use the term introduced by Rodotà
to describe the nexus between politics and technology and since widely
adopted by activists and researchers. To this end I draw from my
previous theorising on digital activism ([Gerbaudo 2012](#Gerbaudo2012);
[2016](#Gerbaudo2016)) in the movement of the squares of 2011 and other
post-2011 movements.
considera a la tecnología como la causa última de la transformación
social. Esta concepción es sostenida por la popularidad que han tomado
términos como "revolución 2.0"[@ghonim-2012],
"wiki-revolución"[@ferron-massa-2012] o
"twitter-revolución"[@morozov-2009], utilizados ampliamente en los
medios y estudios académicos para referirse a los movimientos de
protesta que se sirven de la tecnología digital. La racionalidad
subyacente en estas expresiones es que la adopción de un cierto tipo de
plataforma, como _Facebook_ o _Twitter_, define automáticamente la forma
de activismo que se manifiesta a través de ellas. Este abordaje
proviene de una visión simplista de los efectos de la tecnología,
profundamente enraizada en la teoría de medios de McLuhan y su famosa
frase "el medio es el
mensaje"[@mcluhan-fiore-1967;@mcluhan-gordon-lamberti-scheffel-dunand-2011],
según la cual el uso de un determinado dispositivo tecnológico resulta
en una serie de consecuencias inevitables. La escuela de la ecología de
medios, basada en las obras de McLuhan tiene cosas muy importantes para
decir sobre la forma en que la tecnología estructura la acción, por
ejemplo la forma en que las diferentes tecnologías de la comunicación
(como el teléfono, la TV o Internet) traen consigo distintas
arquitecturas comunicacionales (una-a-una, una-a-muchas,
muchas-a-muchas) y diferentes disposiciones para las usuarias de esas
tecnologías [@postman-1985;@lubdby-2009]. Sin embargo, tiende a
descuidar los factores no-tecnológicos --los socio-económicos, políticos
y culturales-- que intervienen en la definición del contenido del
activismo. Para superar esta visión simplista de la tecnología como una
fuerza no-mediada capaz de dar su propia forma a las estructuras
organizacionales y las prácticas de protesta, el análisis del activismo
digital necesita recuperar una comprensión de la ideología, entendida
como una cosmovisión y un sistema de valores que da forma a la acción
colectiva y de cómo la ideología interactúa con la tecnología para dar
forma a las prácticas activistas.
Siguiendo este abordaje, en este artículo desarrollo una periodización
del activismo digital que se centra alrededor de dos olas, cada una con
......@@ -137,25 +77,8 @@ sus características ideológicas y sus orientaciones "tecno-políticas"
propias --para usar el término introducido por Rodotà para describir el
nexo entre la política y la tecnología--, adoptado tanto por activistas
como por investigadoras. Para este fin tomaré elementos de mi trabajo
previo[@gerbaudo-2012;@gerbaudo-2016] en el movimiento de las plazas del
2011 y otros movimientos posteriores.
My argument can be schematically summarised as follows.
Anti-globalisation activists adopted a techno-political approach that I
describe as cyber-autonomist. This approach was deeply informed by the
70s and 80s counter-culture, DIY culture, and the tradition of
alternative media, from pirate radios to fanzines. These different
inspirations shared an emphasis on the struggle for the liberation of
individuals and local communities from the interference of large-scale
institution. Drawing on these antecedents, cyber-autonomism approached
the Internet as a space of autonomy. The movement of the squares has
instead adopted what I describe as a cyber-populist attitude which sees
the Internet as a space of mass mobilisation in which atomized
individuals can be fused together in an inclusive and syncretic
subjectivity. This approach reflects the populist turn that has marked
the movement of the squares, as seen in its adoption of a discourse of
the people, or of the 99% against the elites ([Gerbaudo
2017](#Gerbaudo2017)).[]
previo[-@gerbaudo-2012;-@gerbaudo-2016] en el movimiento de las plazas
del 2011 y otros movimientos posteriores.
El argumento puede ser resumido esquemáticamente así: las activistas
anti-globalización adoptaron un abordaje tecno-político al que describo
......@@ -173,24 +96,11 @@ el giro populista que ha marcado el movimiento de las plazas, como la
adopción de un discurso del pueblo o del 99% contra las
élites[@gerbaudo-2017].
These two techno-political orientations evidently reflect the process of
technological evolution from the more elitist web 1.0 to the massified
web 2.0 of social network sites. But their understanding cannot be
reduced to this technological transformation. It also needs to encompass
a plurality of other factors, and account for the seismic shift in
attitudes and perceptions caused by the financial crisis of 2008 and
connected ideological developments. Paralleling the turn of social
movements from anarcho-autonomism to populism as the dominant
contestational ideology, digital activism has transitioned from a view
of the Internet as a space of resistance and counter-cultural
contestation, to its understanding as a space of counter-hegemonic
mobilisation.[]
Estas dos orientaciones tecno-políticas reflejan el proceso de evolución
tecnológica que fue desde la más elitista _web 1.0_, a la masificada _web
2.0_ con sus sitios de redes sociales. Pero para analizarlas no es
cuestión de reducirlas a la mera transformación tecnológica. También
hace falta abarcar una pluralidad de otros factores y tomar en cuenta el
tecnológica que fue desde la más elitista _web 1.0_, a la masificada
_web 2.0_ con sus sitios de redes sociales. Pero para analizarlas no es
cuestión de reducirlas a la mera transformación tecnológica. También
hace falta abarcar una pluralidad de otros factores y tomar en cuenta el
cambio abismal en las actitudes y percepciones causadas por la crisis
financiera de 2008 y los desarrollos ideológicos relacionados. En
paralelo al giro de los movimientos sociales del anarco-autonomismo al
......@@ -199,60 +109,26 @@ activismo digital ha transicionado de tomar a Internet como un espacio
de resistencia y contestación contra-cultural, hacia un espacio de
movilización contra-hegemónica.
The article begins with a theoretical discussion of different factors
involved in the transformation of digital activism, and in particular
the relationship between technology, politics and culture. I highlight
the need to give more attention to political, cultural and ideological
factors in the understanding of digital activism beyond the
techno-determinism that currently dominates the literature. I continue
by demonstrating how ideological shifts have shaped the transformation
of digital activism, by exploring the transition from cyber-autonomism
to cyber-populism, and how it manifests itself in a number of concrete
examples. I conclude with some reflections on the implications for
future research about digital activism, emphasising the need to bring
ideology back into the analysis of protest movements of the digital era.
El artículo comienza como una discusión teórica sobre los diferentes
factores involucrados en la transformación del activismo digital y en
particular, la relación entre tecnología, política y cultura. Se subraya
la necesidad de prestar más atención a los factores políticos,
particular, la relación entre tecnología, política y cultura. Se
subraya la necesidad de prestar más atención a los factores políticos,
culturales e ideológicos para comprender el activismo digital más allá
del tecno-determinismo que actualmente domina su cobertura. Intento
demostrar cómo los cambios ideológicos han dado forma a la
transformación del activismo digital, explorando la transición del
ciber-autonomismo al ciber-populismo y cómo se ha manifestado en
algunos ejemplos concretos. Concluyo con algunas reflecciones sobre las
ciber-autonomismo al ciber-populismo y cómo se ha manifestado en algunos
ejemplos concretos. Concluyo con algunas reflecciones sobre las
implicancias de investigaciones futuras sobre el activismo digital,
enfatizando la necesidad de traer la ideología de vuelta al análisis de
los movimientos de protesta de la era digital.
Techno-politics Beyond Techno-Determinism
=========================================
La tecno-política más allá del tecno-determinismo
-------------------------------------------------
Digital activism is a form of activism that by definition brings into
question the relationship between politics and technology, or to use a
term that has become en vogue among activists and researchers in recent
years, the nature and dynamics of \"techno-politics\". Techno-politics
is a term that has been coined by Italian politician and scholar Stefano
Rodotà ([1997](#Rodota1997)) to express the nexus between politics and
technology, and has since been popularised by activist scholars as
Javier Toret ([2013](#Toret2013)) in Spain to define the new field of
analysis raised by the development of digital activism. Referring to the
two constitutive concepts in the notion of techno-politics - technology
and politics - one can argue that up to this point the scholarship on
digital activism has excessively focused on the first element while
neglecting the second. Scholars have tended to read political
transformation as resulting from technological transformation, thus
overlooking that also the converse is the case, namely that changes in
political and ideological orientations modify the way technology is
conceived of and used.[]
El activismo digital es una forma de activismo que pone en el eje de su
discusión la relación entre política y tecnología. Para hacer uso de
un término en boga entre las activistas e investigadoras en los últimos
discusión la relación entre política y tecnología. Para hacer uso de un
término en boga entre las activistas e investigadoras en los últimos
años, se trata de la naturaleza y la dinámica de la "tecno-política".
La tecno-política es un término acuñado por el político y académico
italiano Stefano Rotodà[-@rodota-1997] para referirse al nexo entre la
......@@ -268,59 +144,25 @@ tanto soslayando que lo inverso también es apropiado, es decir que los
cambios políticos e ideológicos modifican la forma en que la tecnología
es concebida y utilizada.
The techno-deterministic nature of much contemporary scholarship on
digital activism is seen in the way in which the nature of digital
activism is understood as deriving directly from specific properties of
technology. This is clearly seen in the debate about the effects of
media affordances on digital activism. An example, is the book by Earl
and Kimport ([2011](#EarlKimport2011)) and the way it approaches digital
media as a set of apparatuses that lower costs to participation and thus
facilitate new forms of interaction that were previously impossible. In
line with much literature coming from a political science perspective,
this account proposes an instrumental and economic understanding of
media effects, as seen in the language of \"benefits\" and \"costs\"
which it utilises to explain the use of digital technology. This
approach explains the practical advantages of digital technology to
activists but it neglects the symbolic and cultural dimension of digital
activism starting from the actual content that is channelled through
this technology. A similar critique can be made to the work of Lance W.
Bennett and Alexandra Segerberg, and their theory of what they describe
as \"connective action\" ([2012](#BennettSegerberg2012a)) in opposition
to the notion of collective action. Bennett and Segerberg claim that
social media with their allowing for increased connectivity, overcome
the collective logic of earlier social movements, and their need for
leadership and collective identity ([2012](#BennettSegerberg2012a)).
Thanks to digital technology movements can thus become more personalised
and less controlled from organisational centres. What is overlooked in
this context, is that this libertarian application of digital technology
is far from being an inevitable result. The affordances of digital
technology can be turned towards very different political ends and
coupled with very different organisational formats. It is sufficient to
think for example about the fact that radically different political
phenomena as the Occupy Wall Street movement and Donald Trump campaign
in the 2016 presidential elections have both proficiently used social
media, yet in radically different ways, and on the back of radically
different organisational structures.
La naturaleza tecno-determinista de gran parte de la academia
contemporánea sobre el activismo digital propone que la naturaleza de
esta forma de activismo se deriva directamente de propiedades
específicas de la tecnología. Esto puede verse en el debate sobre
los efectos de la cobertura mediática sobre el activismo digital. Un
específicas de la tecnología. Esto puede verse en el debate sobre los
efectos de la cobertura mediática sobre el activismo digital. Un
ejemplo es el libro de Earl y Kimport[-@earl-kimport-2011] y la forma en
que aborda los medios digitales como un grupo de aparatos que reducen
los costos de participación y por lo tanto facilitan nuevas formas de
interacción que anteriormente eran imposibles. En sintonía con gran parte
de la literatura proveniente de las ciencias políticas, esta perspectiva
propone una comprensión instrumental y económica de los efectos de los
medios, como puede verse en el lenguaje de los "costos" y "beneficios"
que utilizan para explicar el uso de la tecnología digital. Este
abordaje explica las ventajas prácticas de la tecnología digital para
las activistas, pero omite la dimensión simbólica y cultural del
interacción que anteriormente eran imposibles. En sintonía con gran
parte de la literatura proveniente de las ciencias políticas, esta
perspectiva propone una comprensión instrumental y económica de los
efectos de los medios, como puede verse en el lenguaje de los "costos" y
"beneficios" que utilizan para explicar el uso de la tecnología digital.
Este abordaje explica las ventajas prácticas de la tecnología digital
para las activistas, pero omite la dimensión simbólica y cultural del
activismo digital, empezando por el mismo contenido de aquello que es
canalizado a través de esta tecnología. Puede hacerse una crítica
similar de la obra de Lance W. Bennett y Alexandra Sederberg. Su teoría
describe una "acción conectiva"[@bennet-sederberg-2012] en oposición a
describe una "acción conectiva"[@bennett-sederberg-2012] en oposición a
la noción de la acción colectiva. Argumentan que los _social media_,
con su capacidad de promover la conectividad, superan la lógica
colectiva de los movimientos sociales anteriores y su necesidad de
......@@ -337,37 +179,8 @@ presidencial de Donald Trump se han servido tan eficientemente de los
_social media_, aun en formas y estructuras organizacionales
radicalmente distintas.
A techno-deterministic element is arguably also present in the work of
Manuel Castells on digital activism. To be fair, Castells\' account is
far more nuanced than purely structuralist accounts originating mostly
from the field of political science. This is because Castells works in
the sociological tradition and his approach also accounts for a number
of cultural factors that are involved in shaping the Internet and
digital activism. Differently from other authors he does not see
technology as an almighty monolith but also as a social and cultural
product. In this light, Castells has interestingly argued that an
important factor to understand digital culture is the influence of the
libertarian spirit of the 1960s and 1970s protest movements and the way
it has inspired the de-centralised end-to-end architecture of the
Internet ([2004](#Castells2004)). Nevertheless, Castells\' theory of the
network society, and his view of digital technology as ushering in a
shift away from the pyramidal structure of Fordist society, and towards
network-like structures proper to the information society still contains
some techno-deterministic elements. This is due to the view of
technology as ushering what he describes as a \"morphological\"
transformation that affects the entirety of society, and that has
consequences on all social fields and organisations that adopt digital
technology. This view no doubt contains an element of truth, but it
seems to neglect the flexibility that such process of organisational
influence usually manifests. Furthermore, it is wrong in assuming that
digital technology tends to bring about an erosion of hierarchy. As I
have demonstrated in my previous work, digital activism is not an
horizontal and leaderless space, but is accompanied by the rise of new
forms of leadership ([2012](#Gerbaudo2012);
[2016](#Gerbaudo2016)).[] []
El elemento tecno-determinista también se encuentra presente en la obra
de Manuel Castells. Para ser justas, el registro de Castells tiene
Este elemento tecno-determinista también se encuentra presente en la
obra de Manuel Castells. Para ser justas, el registro de Castells tiene
muchos más matices que los puramente estructuralistas que provienen del
resto de las ciencias políticas. Esto es así porque Castells trabaja
desde la tradición sociológica y su abordaje también toma en cuenta los
......@@ -381,7 +194,7 @@ forma en que inspiraron la arquitectura distribuida de la
Internet[@castells-2004]. Sin embargo, su teoría de la sociedad red y
su visión sobre la tecnología digital como apartándose de la estructura
piramidal de la sociedad fordista hacia unas estructuras de red
apropiadas a la sociedad de la información, todavía contiene algunos
apropiadas a la sociedad de la información todavía contiene algunos
elementos tecno-deterministas. La tecnología provoca un cambio
"morfológico" que atraviesa a toda la sociedad y tiene consecuencias en
todos los campos y organizaciones que adoptan la tecnología digital.
......@@ -393,26 +206,6 @@ el activismo digital no es un espacio horizontal sin líderes, sino que
está acompañado por nuevas formas de
liderazgo[-@gerbaudo-2012;-@gerbaudo-2016].
A similar tendency is also seen in Castells\' work on social media.
Castells has argued that the diffusion of social media as Facebook and
Twitter has transformed internet communication and introduce a new media
logic which he describes as \"mass self-communication\"
([2009](#Castells2009)), one which combines the logic of
self-communication of face-to-face, telephone and other one-to-one
media, with the mass and one-to-many of mass media. According to
Castells this communication logic deeply informed the 2011 movements of
the Indignados, Occupy and the Arab Spring, and it strongly contributed
to their mass outreach ([2012](#Castells2012)). This view certainly
provides with a powerful rationale to understand the way in which the
second wave of digital activism has managed to go beyond the
minoritarian politics of the first wave. According to it, social media
have provided the necessary technical conditions for new forms of
digital activism to arise. However, Castells tends to neglect how in
this shift also ideological and political factors have concurred. As I
will demonstrate in the course of the article, without a change in
ideology the new opportunities of mass mobilisation offered by social
media would have not been reaped by protest movements.[]
Esta tendencia también puede observarse en las obras de Castells sobre
los _social media_. Castells argumenta que la difusión de _social
media_ como _Facebook_ y _Twitter_ ha transformado la comunicación en
......@@ -421,101 +214,52 @@ Internet e introducido una nueva lógica mediática a la que describe como
la auto-comunicación de los medios personales, una-a-una, como el
teléfono, con las masas y la capacidad una-a-muchas de los medios
masivos. Según Castells, esta lógica comunicacional estuvo en la base
de los movimientos del 2011 como los indignados, _Occupy_ y la
primavera árabe y contribuyó fuertemente a su alcance masivo[@castells-2012].
Esto ciertamente provee razones poderosas para comprender la forma en que la
segunda ola del activismo digital ha superado las políticas minoritarias de la
primera ola. Los _social media_ proveyeron las condiciones técnicas necesarias
para que emerjan las nuevas formas de activismo. No obstante, Castells tiende a
omitir cómo han convergido factores ideológicos y políticos en este cambio.
Como veremos en el curso de este artículo, sin un cambio ideológico las
nuevas oportunidades de movilización de masas ofrecidas por los _social
media_ no hubieran podido ser cosechadas por los movimientos de
protesta.
The work of Jeffrey Juris, an anthropologist and a former student of
Manuel Castells has followed a similar line of reasoning, reading the
transformation of activism as resulting from technological
transformation. In his influential book *Networking Futures*
([2008](#Juris2008)) Juris argued that the anti-globalisation movement
was informed by the imaginary of the network which constituted a key
inspiration in a number of digital activism projects that emerged around
this time, including the alternative news site Indymedia, and
alternative mailing lists used by activists to organised specific
activities and campaigns. In his work about the movement of the squares
of 2011, Juris has argued that this wave has a different logic to the
anti-globalisation one. He discusses a shift from the logic of
networking of anti-globalisation activists, to what he describes as a
\"logic of aggregation\", and argues that this transformation derives
from the evolution from the web 1.0 to the web 2.0 and that the logic of
aggregation reflects the new mass outreach affordances of social media
platforms. This logic has been supported by the \"virality\", that is by
the capacity for rapid diffusion afforded by corporate social networking
sites as Facebook and Twitter, and has then been translated physically
in the occupied squares of 2011 teeming with large crowds
([2012](#Juris2012)). Juris\' inspiring analysis provides some
interesting insights about the technological underpinnings of the
transformation of protest tactics. Yet, it overlooks how this change in
the way of doing protest is also informed by significant changes in
protest culture and ideology.
de los movimientos del 2011 como los indignados, _Occupy_ y la primavera
árabe y contribuyó fuertemente a su alcance masivo[@castells-2012].
Esto ciertamente provee razones poderosas para comprender la forma en
que la segunda ola del activismo digital ha superado las políticas
minoritarias de la primera ola. Los _social media_ proveyeron las
condiciones técnicas necesarias para que emerjan las nuevas formas de
activismo. No obstante, Castells tiende a omitir cómo han convergido
factores ideológicos y políticos en este cambio. Como veremos en el
curso de este artículo, sin un cambio ideológico las nuevas
oportunidades de movilización de masas ofrecidas por los _social media_
no hubieran podido ser cosechadas por los movimientos de protesta.
La obra de Jeffrey Juris, antropólogo y alumno de Manuel Castells, ha
seguido una línea similar de razonamiento, leyendo la transformación del
activismo como resultado de la transformación tecnológica. En su
influyente libro _Networking Futures_[-@juris-2008], Juris argumenta que
el movimiento anti-globalización se basaba en un imaginario de la red
que constituyó la inspiración clave de una cantidad de proyectos de
activismo digital que emergieron en ese tiempo, incluyendo el sitio de
noticias alternativo _Indymedia_ y las listas de correo alternativas
utilizados por las activistas para organizar actividades y campañas
específicas. En su obra sobre el movimiento de las plazas de 2011,
Juris dice que esta ola tuvo una lógica diferente a la de la
anti-globalización. Argumenta que hubo un cambio de una lógica de red
de las activistas anti-globalización hacia lo que describe como una
"lógica de agregación". Esta transformación deriva de la evolución de
la _Web 1.0_ hacia la _Web 2.0_ y esta lógica de agregación refleja las
nuevas potencialidades de difusión masiva de las plataformas de _social
media_. Esta lógica es apoyada por la "viralidad", es decir la
capacidad para la difusión rápida permitida por las redes sociales
corporativas como _Facebook_ y _Twitter_. Esta capacidad ha sido
trasladada físicamente a las plazas ocupadas de 2011, rebosantes de
grandes multitudes[@juris-2012]. El inspirador análisis de Juris provee
algunas ideas interesantes sobre el apuntalamiento tecnológico que
encontramos en la transformación de las tácticas de protesta. Aun así,
omite cómo este cambio en la forma de protestar también está basado en
cambios significativos en la cultura e ideología de las protestas.
Bringing Protest Culture Back into the Equation
===============================================
influyente libro _Networking Futures_ \[Los futuros en
red\][-@juris-2008], Juris argumenta que el movimiento
anti-globalización se basaba en un imaginario de la red que constituyó
la inspiración clave de una cantidad de proyectos de activismo digital
que emergieron en ese tiempo, incluyendo el sitio de noticias
alternativo _Indymedia_ y las listas de correo alternativas utilizadas
por las activistas para organizar actividades y campañas específicas.
En su obra sobre el movimiento de las plazas de 2011, Juris dice que
esta ola tuvo una lógica diferente a la de la anti-globalización.
Argumenta que hubo un cambio de una lógica de red de las activistas
anti-globalización hacia lo que describe como una "lógica de
agregación". Esta transformación deriva de la evolución de la _Web 1.0_
hacia la _Web 2.0_ y esta lógica de agregación refleja las nuevas
potencialidades de difusión masiva de las plataformas de _social media_.
Esta lógica es apoyada por la "viralidad", es decir la capacidad para la
difusión rápida permitida por las redes sociales corporativas como
_Facebook_ y _Twitter_. Esta capacidad ha sido trasladada físicamente a
las plazas ocupadas de 2011, rebosantes de grandes
multitudes[@juris-2012]. El inspirador análisis de Juris provee algunas
ideas interesantes sobre el apuntalamiento tecnológico que encontramos
en la transformación de las tácticas de protesta. Aun así, omite cómo
este cambio en la forma de protestar también está basado en cambios
significativos en la cultura e ideología de las protestas.
Recuperando la cultura de la protesta
-------------------------------------
While these accounts are right in identifying the influence played by
technology on contemporary politics, they often tend to adopt a
reductive understanding of this relationship of causation. A certain
type of technological arrangement is seen as automatically leading to a
certain logic of action, with little attention paid to the process of
political or cultural mediation that intervene in different concrete
examples of digital activism. Indeed, digital activism is not just a
technical phenomenon, it is a phenomenon. It is an activity that
revolves around communicating certain messages, ideas, images, and
therefore it possesses not only a technological but also a cultural
dimension. The cultural, as well as more generally the political, nature
of digital activism needs to be taken into account if we are to
understand why digital activism has developed in certain way and why it
has changed through time. To overcome the techno-deterministic bias of
contemporary debates it is necessary to pay attention to the complex
imbrication between politics, culture and technology, with specific
reference to a) the relative autonomy of politics from technology; b)
the symbolic and not only material character of technological processes;
c) the role of technology as a mediator of social relationships and ways
of life that cannot be reduced to technology alone. []
Mientras estos abordajes están en lo cierto al identificar la influencia
que juega la tecnología en la política contemporánea, a menudo tienden a
adoptar una posición reductivista en esta relación causa-efecto. Un
cierto tipo de arreglo tecnológico lleva automáticamente a una cierta
adoptar una posición reductivista en esta relación causa-efecto, donde
un cierto tipo de arreglo tecnológico lleva automáticamente a una cierta
lógica de acción y se presta poca atención al proceso de mediación
política o cultural que interviene en los diferentes ejemplos concretos
de activismo digital. En efecto, el activismo digital no es solo un
......@@ -528,21 +272,10 @@ se ha desarrollado de esta manera y por qué ha cambiado a través del
tiempo. Para superar el sesgo tecno-determinista de los debates
contemporáneos es necesario prestar atención a la compleja imbricación
de la política, la cultura y la tecnología, con referencias específicas
a a) la autonomía relativa de la política respecto de la tecnología; b) el
carácter simbólico y no solo material de los procesos tecnológicos; c)
el rol de la tecnología como mediadora de relaciones sociales y formas
de vida que no pueden ser reducidas a la tecnología misma.
First, a key problem in techno-deterministic accounts is the way in
which technology is seen as the independent variable always bound to
determine the logic of action of social movements and consequently steer
in a certain direction. This approach neglects what we could described
as the \"relative autonomy of political and cultural processes from
technology\" that is the way in which culture and politics are
influenced by but not reducible to technology. Technology does not
single-handedly define activism, rather activism is always informed by
the cultural contents it channels, by the ideas, images, views that it
puts forward. A number of recent works illustrate this point.
a a) la autonomía relativa de la política respecto de la tecnología; b)
el carácter simbólico y no solo material de los procesos tecnológicos;
c) el rol de la tecnología como mediadora de relaciones sociales y
formas de vida que no pueden ser reducidas a la tecnología misma.
En primer lugar, un problema clave en los abordajes tecno-deterministas
es la forma en que la tecnología es vista como una variable
......@@ -557,27 +290,7 @@ informado por los contenidos culturales que canaliza, por las ideas,
imágenes, puntos de vista que promueve. Una cantidad de obras recientes
ilustran este punto.
Wolfson in his book *CyberLeft* looking at the anti-globalisation
movement and its use digital media, highlights how digital media
practices are accompanied by a certain ethos and \"cultural logic\",
which approaches the Internet not just as a tool but also a space of
solidarity in which different struggles can unite ([2014,