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y más! (con algunas notas)

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......@@ -392,151 +392,133 @@ ley. Ahora, cualquier persona con conocimientos básicos de la _Fair
Labor Standards Act_ de 1938 diría que tales salarios son ilegalmente
bajos; que no cumplen con los estándares del salario mínimo.
Teniendo en cuenta las significativas tasas de desgaste de los
trabajadores de Mechanical Turk y los conductores Uber (la mitad de los
conductores de Uber no aguanta más de un año)[34], está claro que estos
Si tomamos en cuenta las significativas tasas de desgaste de las
trabajadoras de _Mechanical Turk_ y las conductoras de _Uber_ (la mitad
de las cuales no aguanta más de un año)[34], está claro que estos
negocios, en su forma actual, no son sostenibles.
En Estados Unidos, no tratar correctamente a los trabajadores tiene un
riesgo legal muy bajo para los propietarios de negocios. El Departamento
de Trabajo de Estados Unidos, escaso de personal como está, es
básicamente incapaz de perseguir a las empresas que violan la Ley
Federal de Trabajo e incluso en el improbable caso de que sean
descubiertas,
todo lo que esas empresas tienen que hacer es pagar a los
trabajadores lo que les deben.
Hay un poco de esperanza. En una sentencia reciente, un juez federal
dictaminó que un conductor Uber era un empleado y no un trabajador
independiente, por ejemplo[35]. Y los trabajadores LYFT e incluso Yelp
también están presentando demandas para ser reconocidos como
empleados[36]. En otoño de 2015, la ciudad de Seattle abrió la puerta a
la sindicación de los conductores Uber. Y, casi al mismo tiempo, una
coalición inusitada de startups y sindicatos publicaron un documento que
resume las protecciones sociales para las trabajadoras que son
necesarias para que la economía digital prospere[37]. Pero que el
En Estados Unidos, no respetar los derechos de las trabajadoras tiene un
riesgo legal muy bajo para los patrones. El Departamento de Trabajo de
Estados Unidos, estratégicamente escaso de personal, es básicamente
incapaz de perseguir a las empresas que violan la Ley Federal de Trabajo
e incluso en el improbable caso de que sean descubiertas, todo lo que
tienen que hacer es pagar a las trabajadoras lo que les deben.
Queda algo de esperanza. En una sentencia reciente, un juez federal
dictaminó que una conductora _Uber_ era una empleada y no una
trabajadora independiente[35]. Y las trabajadoras de _Lyft_ e incluso
_Yelp_ también están presentando demandas para ser reconocidas como
tales[36]. En otoño de 2015, la ciudad de Seattle abrió la puerta para
la sindicalización de las conductoras de _Uber_. Y casi al mismo
tiempo, una inusitada coalición de _startups_ y sindicatos publicaron un
documento que resume las protecciones sociales de las trabajadoras que
son necesarias para que la economía digital prospere[37]. Pero que el
Gobierno Federal tenga la voluntad política de introducir nuevas medidas
de protección para las trabajadoras es algo que está por verse.
En los ámbitos local y estatal, hay en marcha algunos esfuerzos
reguladores. En el condado de Montgomery, por ejemplo, la Asamblea
General de Maryland ha decidido regular en relación a Uber y a Lyft
mediante la imposición de una tasa de 0,25 dólares por cada viaje con
esas empresas. Los ingresos se utilizarán para ofrecer servicios de taxi
más accesibles para las personas mayores que cumplan los requisitos y
para los residentes con ingresos bajos[38]. El alcalde De Blasio está
trabajando para frenar el tamaño de la flota de Uber en las calles de la
ciudad de Nueva York.
Amazon se suma a la economía colaborativa
Amazon.com, una compañia joven, es una de las empresas más antiguas de esta economía
digital, y se está uniendo a la "economía colaborativa". La sección de
libros de Amazon comenzó en 1994, pero hoy en día Amazon, no muy
diferente de Uber, se ha convertido en modelo para un sinnúmero de otros
negocios. El genio cruel está fuera de la botella, la lógica de negocio
de los sistemas de crowdsourcing como Amazon Mechanical Turk ahora está
siendo adaptada por empresas como CrowdFlower, 99Designs y cientos de
otras. Amazon se insertó en la economía compartiendo con empresas como
Flex, un servicio de entrega basado en el crowdsourcing que utiliza a
gente corriente, no a carteros profesionales, para la entrega de
paquetes[39]. También inició HomeServices, que sitúa a la compañía en el
centro cuando se solicita un electricista o fontanero, y
HandMade-at-Amazon, que compite directamente con Etsy.
Desde 2005, Amazon gestiona una empresa de intermediación laboral en
línea llamada Amazon Mechanical Turk, en la que los trabajadores pueden
iniciar sesión y escoger entre largas listas de tareas. Al igual que en
el trabajo a destajo tradicional de la industria del vestido, Mechanical
Turk permite que un proyecto se divida en miles de fragmentos, que se
asignan a los llamados crowdworkers[40]. Trabajadores novatos, a menudo
bien formados, se están sacando entre dos y tres dólares por hora en
este entorno. Al igual que los trabajadores migrantes o temporales en la
industria de la comida rápida, están trabajando largas horas, están mal
pagados y mal tratados por sus jefes virtuales, y obtienen pocos o
ningún beneficio.
Uno podría pensar que en un país rico y democrático como Estados Unidos,
los trabajadores estarían protegidos legalmente contra tal abuso y que
operaciones como las de Uber serían atajadas de inmediato. Hemos sabido
de cómo en París unos funcionarios imputaban a dos ejecutivos de
Uber[41] y de cómo ciudades como Río de Janeiro están prohibiendo la
empresa y hacen cumplir la legislación[42]. En Estados Unidos no se hace
mucho ante esas empresas que desobedecen las leyes federales y los
reglamentos municipales.
El robo de salarios, por ejemplo, es un hecho cotidiano en Amazon
Mechanical Turk, que tolera explícitamente esta práctica. Los usuarios
A nivel local y provincial, se encuentran en marcha algunos esfuerzos
reguladores. En el condado de Montgomery, por ejemplo, la Asamblea
General de Maryland ha decidido regular a _Uber_ y _Lyft_ con una tasa
de \$0,25 USD por cada viaje. Los ingresos se utilizarán para ofrecer
servicios de transporte más accesible para las personas mayores que
cumplan los requisitos y para las residentes con ingresos bajos[38]. El
alcalde De Blasio está trabajando para frenar el tamaño de la flota de
_Uber_ en las calles de la ciudad de Nueva York.
## Amazon se suma a la economía colaborativa
_Amazon.com_, aun debajo de la edad legal para beber, es una de las
empresas más antiguas de esta economía digital y se está uniendo a la
"economía colaborativa". La sección de libros de _Amazon_ comenzó en
1994 pero, como _Uber_, hoy en día se ha convertido en una plantilla
para un sinnúmero de otros negocios. El cruel genio está fuera de la
botella, la lógica de negocio de los sistemas de _crowdsourcing_ como
_Amazon Mechanical Turk_ está siendo adaptada por empresas como
_CrowdFlower_, _99Designs_ y cientos de otras. _Amazon_ se insertó en
la economía colaborativa con empresas como _Flex_, un servicio de
entrega basado en el _crowdsourcing_ que utiliza a gente corriente, no a
las carteras habituales, para la entrega de paquetes[39]. También
inició _HomeServices_, que sitúa a la compañía como intermediaria de
electricistas o plomeras y _HandMade-at-Amazon_, que compite
directamente con _Etsy_.
Desde 2005, _Amazon_ gestiona una empresa de intermediación laboral en
línea llamada _Amazon Mechanical Turk_, en la que las trabajadoras
pueden ingresar y elegir entre largas listas de tareas. Al igual que en
el trabajo a destajo tradicional de la industria de la indumentaria,
_Mechanical Turk_ permite que un proyecto se divida en miles de
fragmentos, que se asignan a las llamadas _crowd workers_[40]. Estas
trabajadoras novatas, a menudo bien formadas, están ganando entre \$2 y
\$3 USD por hora en este entorno. Al igual que las trabajadoras
migrantes o temporales en la industria de la comida rápida, están
trabajando largas horas, siendo mal pagadas y maltratadas por sus jefes
virtuales y obtienen poco o ningún beneficio social.
Se podría pensar que en un país rico y democrático como Estados Unidos,
las trabajadoras estarían protegidas legalmente contra tales abusos y
que operaciones como las de _Uber_ serían desmanteladas de inmediato.
Fuimos testigas de cómo unos funcionarios parisinos imputaban a dos
ejecutivos de _Uber_[41] y de cómo ciudades como Río de Janeiro están
prohibiendo a la empresa y haciendo cumplir esta legislación[42]. En
Estados Unidos no se hace mucho contra esas empresas que desobedecen las
leyes federales y los reglamentos municipales.
El robo de salarios, por ejemplo, es un hecho cotidiano en _Amazon
Mechanical Turk_, que tolera explícitamente esta práctica. Los usuarios
solicitantes pueden rechazar un trabajo hecho correctamente y evitar el
pago. El objetivo de la plataforma, su lógica sistémica, se expresa a
pago. El objetivo de la plataforma, su lógica sistémica, se expresa a
través de su arquitectura y diseño, así como en sus condiciones de uso.
El robo de salarios es una característica, no un error.
El robo de salarios es una característica, no un _bug_.
Amazon.com supone de hecho un buen ejemplo; es parte del monocultivo de
grandes empresas, de capital abierto, que maximizan los beneficios con
la misión de crear rentabilidad para los accionistas. Es el deber
_Amazon.com_ supone de hecho un buen ejemplo; es parte del monocultivo
de grandes empresas que cotizan en bolsa y que maximizan los beneficios
con la misión de crear rentabilidad para sus accionistas. Es el deber
fiduciario de tales empresas el de crear cada vez más valor para los
accionistas, para crecer y servir a los propietarios de la plataforma.
La "ubercomodidad", la rapidez, el precio y el dominio general de Amazon
hace que resulte difícil para nosotros no cerrar los ojos ante el hecho
de que a la sombra de nuestra comodidad hay importantes costes sociales
para los trabajadores. En uno de los almacenes de Amazon en Alemania,
por ejemplo, la empresa monitorizó a los trabajadores de logística y los
reprendió incluso por sus períodos más cortos de inactividad con los
denominados informes de inactividad. Las tecnologías de vigilancia y los
supervisores mantienen un registro hasta de las charlas de uno o dos
minutos entre dos trabajadores, y de las ausencias más prolongadas en el
baño[43]. Después de dos digresiones así, de pausas de entre uno y nueve
minutos, los trabajadores pueden ser despedidos. Y, por supuesto, eso no
solo está pasando en "centros de cumplimiento" de Amazon en Alemania. Es
la lógica taylorista llevada a tal extremo que ni siquiera tiene sentido
empresarial. Es una absoluta densificación del trabajo, tal como ha
expuesto la investigadora del trabajo Ursula Huws[44]. Además, el
Tribunal Supremo de Estados Unidos emitió un fallo que indica que no es
necesario compensar el control de seguridad obligatorio de los
trabajadores que salen de estos almacenes como horas extraordinarias, a
pesar del hecho de que dichos trabajadores tienen que esperar en esa
cola en cualquier lugar entre 30 y 40 minutos todos los días[45]. La
legislación favorece a las empresas de capital abierto[46].
Pero la miseria no se limita a los trabajadores de almacén, a los
crowdworkers, sino que igualmente afecta a los trabajadores de cuello
blanco de Amazon. Podemos arrojar más luz sobre el espíritu de Jeff
Bezos, CEO de Amazon, que le espetó a un grupo de editores, en un brutal
enfrentamiento, que "Amazon debe acercarse a los editores de la forma en
que un guepardo perseguiría a una gacela enfermiza"[47]. Es ese espíritu
el que la compañía también lleva a sus trabajadores de cuello blanco, a
sus contables, vendedores e ingenieros. Algo que fue revelado en el
reportaje "Dentro de Amazon", del New York Times, que citó a un
ejecutivo de la división de marketing de libros de Amazon que afirmaba
La "uber-comodidad", la rapidez, el precio y el dominio en general de
_Amazon_ hace que resulte difícil para nosotras hacer ojos ciegos ante
el hecho de que a la sombra de nuestra comodidad hay importantes costes
sociales para las trabajadoras. En uno de los almacenes de _Amazon_ en
Alemania, por ejemplo, la empresa monitorizó a las trabajadoras de
logística y las reprendió incluso por sus períodos más cortos de
inactividad con los denominados informes de inactividad. Las
tecnologías de vigilancia y los supervisores mantienen un registro
incluyendo las charlas de uno o dos minutos entre dos trabajadoras y de
las ausencias prolongadas en el baño[43]. Después de dos digresiones
así, de pausas de entre uno y nueve minutos, las trabajadoras pueden ser
despedidas. Y por supuesto, esto no solo está pasando en "centros de
cumplimiento" de _Amazon_ en Alemania. Es la lógica taylorista llevada
a tal extremo que ni siquiera tiene sentido empresarial. Es una
absoluta _densificación del trabajo_, tal como ha denominado la
investigadora del trabajo Ursula Huws[44]. Además, el Tribunal Supremo
de Estados Unidos emitió un fallo que indica que no es necesario
compensar el control de seguridad obligatorio de las trabajadoras que
salen de estos almacenes como horas extraordinarias, a pesar de que
tienen que esperar en esa cola entre 30 y 40 minutos todos los días[45].
La legislación favorece a las empresas que cotizan en bolsa[46].
Pero la miseria no se limita a las trabajadoras de almacén, a las _crowd
workers_, sino que afecta igualmente a las trabajadoras de cuello blanco
de _Amazon_. Podemos arrojar más luz sobre el espíritu de Jeff Bezos,
CEO de _Amazon_, que espetó brutalmente a un grupo de editores que
"_Amazon_ debe acercarse a los editores de la forma en que un guepardo
perseguiría a una gacela enfermiza"[47]. Es ese espíritu el que la
compañía impone también a sus trabajadoras de cuello blanco, a sus
contadoras, vendedoras e ingenieras. Algo que fue revelado en el
artículo "Dentro de Amazon", del _New York Times_, que citó a un
ejecutivo del área de marketing de libros en _Amazon_ afirmando
que "a casi todas las personas con las que he trabajado, las he visto
llorar en su escritorio"[48].
Amazon ha llegado a ser conocida por sus malas condiciones de trabajo,
pero de ninguna manera es una excepción dentro de la economía
colaborativa y más allá de esta. Nadie presta atención a los
trabajadores, pero por cada trabajador maltratado, también hay más
personas que están presionando para lograr un Internet centrado en la
gente.
_Amazon_ ha llegado a ser reconocida por sus malas condiciones de
trabajo, pero de ninguna manera es una excepción dentro de la economía
colaborativa y más allá. Nadie defiende a las trabajadoras, pero por
cada trabajadora maltratada, hay más personas que están luchando por
lograr una Internet centrada en las personas.
El crecimiento del sector eventual se estaba produciendo desde hace
El crecimiento del sector eventual se está produciendo desde hace
décadas, pero con la "economía colaborativa" tomó un impulso
significativo en 2008, cuando muchas franjas de la población tuvieron
que encontrar vías alternativas de ingresos.
......@@ -544,153 +526,156 @@ que encontrar vías alternativas de ingresos.
Y por eso, en la segunda parte de este estudio, me pregunto si tenemos
que seguir dependiendo únicamente de infraestructuras digitales que
están diseñadas para extraer provecho para un número muy reducido de
propietarios de plataformas y accionistas. Es decir, ¿es realmente
inconcebible escapar de empresas como Uber, Facebook y CrowdFlower?
¡Un Internet de la gente es posible! Una coalición de diseñadores,
trabajadores, artistas, cooperativas, desarrolladores, sindicatos
inventivos, de defensores de los trabajadores, puede cambiar las
estructuras para que todos logren cosechar los frutos de su propio
trabajo.
Silicon Valley ama una buena disrupción, así que vamos a darle una. Lo
que sigue es un llamamiento a colocar a las personas en el centro de las
oficinas de empleo virtuales y a generar ganancias en beneficio social.
Es un llamamiento a los ayuntamientos para considerar poner en marcha
ellos mismos negocios como Airbnb. Históricamente, las ciudades
norteamericanas acostumbraban a poseer y dirigir hoteles y hospitales, y
algunas todavía lo hacen. Es tiempo de volver a esa historia.
A mediados de la década de 1960, en Nueva York, fue el artista de Fluxus
George Maciunas quien empezó a formar cooperativas de artistas motivados
por su propia situación precaria. En la Ciudad de Nueva York de hoy en
día, son artistas como Caroline Woolard quienes utilizan la lógica del
arte para transformar su propia situación de vida y la de los demás[49].
Es posible escapar a Facebook, CrowdFlower y Google. Imperativos
corporativos como el crecimiento y la maximización de los beneficios no
son la única opción. Es muy difícil arreglar lo que no se posee. La
lucha por la privacidad y la lucha por salarios más altos para los
crowdworkers son importantes, pero modelos cooperativos de propiedad de
Internet podrían resolver muchos de estos problemas.
El ascenso de las cooperativas de plataforma
Necesitamos construir una economía y un Internet que funcione para
todos. ¿Cómo podemos aprender lecciones de la larga y emocionante
historia de las cooperativas y llevarlas a la era digital?[50]
¿Dónde debes/deberías tú/alguien comenzar/empezar? El 51 por ciento de
los estadounidenses gana menos de 30,000 dólares[51] al año y el 76 por
ciento no cuenta con ningún ahorro en absoluto[52].
De 2000 a 2010, el ingreso promedio en los Estados Unidos se redujo un
siete por ciento ajustado por la inflación[53]. En términos de bienestar
social y sostenibilidad del medio ambiente, para cada vez más personas
el capitalismo ya no está funcionando. Por lo tanto, vamos a pensar en
cómo cambiar la propiedad y la gobernanza de Internet y en cómo la
solidaridad se podría intensificar en el proceso. Mi colaborador Nathan
Schneider se preguntó: "¿puede hacer "Silicon Alley"[54] las cosas de
manera más democrática que Silicon Valley?
propietarios de plataformas y accionistas. Es decir, ¿es realmente
inconcebible escapar de empresas como _Uber_, _Facebook_ y
_CrowdFlower_?
¡Una Internet del pueblo es posible! Una coalición de diseñadoras,
trabajadoras, artistas, cooperativas, desarrolladoras, sindicatos con
inventiva y defensoras de las trabajadoras puede cambiar las estructuras
para que todas podamos cosechar los frutos de nuestro propio trabajo.
Silicon Valley ama una buena interrupción, así que vamos a darle una.
Lo que sigue es un llamamiento a colocar a las personas en el centro de
las oficinas de empleo virtuales y a convertir las ganancias en
beneficio social. Es un llamamiento a los ayuntamientos a poner en
marcha negocios como Airbnb. Históricamente, las ciudades
estadounidenses acostumbraban a poseer y operar hoteles y hospitales, y
algunas todavía lo hacen. Es tiempo de revisitar esa historia.
A mediados de la década de 1960, en Nueva York, fue el artista de
_Fluxus_ George Maciunas quien empezó a formar cooperativas de artistas
motivadas por su propia situación precaria. En la Ciudad de Nueva York
de hoy en día, son artistas como Caroline Woolard quienes utilizan la
lógica del arte para transformar su propia situación de vida y la de las
demás[49].
Es posible escapar a _Facebook_, _CrowdFlower_ y _Google_. Los
imperativos corporativos como el crecimiento y la maximización de los
beneficios no son la única opción. Es muy difícil arreglar lo que no se
posee. La lucha por la privacidad y la lucha por salarios más altos para
las _crowd workers_ son importantes, pero modelos cooperativos de propiedad
de Internet podrían resolver muchos de estos problemas.
## El ascenso del cooperativismo de plataforma
> Necesitamos construir una economía y una Internet que funcione para
> todas. ¿ Cómo podemos aprender lecciones de la larga y emocionante
> historia de las cooperativas y traerlas a la era digital?[50]
¿Por dónde deberíamos comenzar? El 51% de las estadounidenses gana
menos de \$30.000 USD[51] al año y el 76% no cuenta con ningún tipo de
ahorro[52].
Entre el 2000 y el 2010, el ingreso promedio en los Estados Unidos se
redujo un 7% cuando lo ajustamos a la inflación[53]. En términos de
bienestar social y sostenibilidad del medio ambiente, para cada vez más
personas el capitalismo ya no está funcionando. Por lo tanto, tenemos
que pensar en cómo cambiar las formas en que Internet es poseída y
gobernada y en cómo la solidaridad podría fortalecerse en el proceso.
Mi colaborador Nathan Schneider se preguntó: "¿Podría "Silicon
Alley"[54] las cosas de forma más democrática que Silicon Valley?
% XXX: para mi la nota al pie de silicon alley no tiene sentido, tendría
% más sentido para mi un juego de palabras entre Valley y Ally... le
% escribiría al Trebor a ver qué quiso decir.
Ya sea que estés pensando en puestos de trabajo seguros, salario mínimo,
seguridad, cobertura médica o en fondos de pensiones, ninguno de estos
problemas se puede abordar radicalmente sin la reorganización del
trabajo, sin cambios estructurales. Ninguno de estos problemas se puede
abordar de manera efectiva hasta que se revitalice la solidaridad, se
cambie la propiedad y se introduzca la gobernabilidad democrática.
Las empresas de la "vieja escuela" suelen dar a los trabajadores tan
poco como pueden. La desconfianza en la voluntad de los propietarios y
accionistas de prestar atención a los trabajadores, la desconfianza en
el viejo modelo, extractivo, la economía de la vigilancia, el monopolio,
la proliferación de los lugares de trabajo sin fronteras, han llevado a
muchas personas a vivir el espíritu de cooperativismo. ¿Cuáles son las
perspectivas a largo plazo para las plataformas cooperativas? ¿No son
las cooperativas un modelo caduco de organización del trabajo? Cualquier
persona que haga esa afirmación debe considerar en primer lugar que, en
todo el mundo, la economía solidaria es cada vez mayor; las cooperativas
emplean a más personas que todas las multinacionales juntas[55]. El
candidato presidencial demócrata, el senador estadounidense Bernie
Sanders, de Vermont, promueve la propiedad del trabajador como una forma
viable de progresar[56]. En Estados Unidos, 900.000 personas están
empleadas por cooperativas[57].
En su libro Collective Courage, Jessica Gordon Nembhard describe la
seguridad, cobertura médica o en jubilación, ninguno de estos problemas
puede abordarse radicalmente sin la reorganización del trabajo, sin
cambios estructurales. Ninguno de estos problemas puede abordarse de
manera efectiva hasta que revitalicemos la solidaridad, cambiemos la
propiedad y la gobernemos democráticamente.
Las empresas de la "vieja escuela" suelen dar a las trabajadoras tan
poco como puedan. La desconfianza en la voluntad de los propietarios y
accionistas de velar por los derechos de las trabajadoras, la
desconfianza en el viejo modelo extractivo, en la economía de la
vigilancia, el monopolio, la proliferación de los lugares de trabajo sin
fronteras, ha llevado a muchas personas a revivir el espíritu de
cooperativismo. ¿Cuáles son las perspectivas a largo plazo para las
plataformas cooperativas? ¿No son las cooperativas un modelo caduco de
organización del trabajo? Cualquiera que haga esta afirmación debe
considerar en primer lugar que en todo el mundo la economía solidaria
está en crecimiento; las cooperativas emplean más personas que todas
las multinacionales juntas[55]. El candidato presidencial demócrata, el
senador estadounidense Bernie Sanders, promueve la propiedad obrera como
una forma viable de progresar[56]. En Estados Unidos, 900.000 personas
son empleadas por cooperativas[57].
En su libro _Collective Courage_, Jessica Gordon Nembhard describe la
experiencia negra en las cooperativas de Estados Unidos como una
experiencia de activismo, basada en la experiencia de la lucha por los
derechos humanos. La Unión Cooperativa de Consumo japonesa sirve al 31
por ciento de los hogares de la nación y Mondragón, séptima mayor
corporación industrial de España, es una red de cooperativas que en 2013
empleaba a 74.061 personas. Emilia Romagna, un área en Italia que alentó
a la propiedad de los empleados, las cooperativas de consumo y las
derechos humanos. La Unión Cooperativa de Consumo japonesa sirve al 31%
de los hogares de la nación y Mondragón, séptima mayor corporación
industrial de España, es una red de cooperativas que en 2013 empleaba a
74.061 personas. Emilia Romagna, un área en Italia que alentó a la
propiedad de las empleadas, las cooperativas de consumo y las
cooperativas agrícolas, tiene el desempleo más bajo que otras regiones
de Italia[58].
El 40 por ciento de la agricultura en Brasil y el 36 por ciento de los
mercados al por menor en Dinamarca están constituidos por cooperativas,
según Kelly. El 45 por ciento del PIB de Kenia y el 22 por ciento del
PIB de Nueva Zelanda provienen de las cooperativas. A pesar de haber
experimentado también contratiempos, sería difícil argumentar con éxito
que el modelo cooperativo está acabado.
El 40% de la agricultura en Brasil y el 36% de los mercados minoristas
en Dinamarca están constituidos por cooperativas, según Kelly. El 45%
del PBI de Kenia y el 22% del PBI de Nueva Zelanda provienen de
cooperativas. A pesar de haber experimentado contratiempos, sería
difícil argumentar con éxito que el modelo cooperativo está acabado.
En el Reino Unido, por ejemplo, en la actualidad hay 200.000 personas
que trabajan en más de 400 cooperativas de trabajo. En Berlín, los
ciudadanos están formando actualmente cooperativas de servicios públicos
para comprar y gestionar la red eléctrica de la ciudad[59]. En la ciudad
que trabajan en más de 400 cooperativas de trabajo. En Berlín, las
ciudadanas están formando cooperativas de servicios públicos para
comprar y gestionar la red eléctrica de la ciudad[59]. En la ciudad
alemana de Schönau, otra de estas cooperativas de consumo gestiona tanto
la red eléctrica como el suministro de gas para la ciudad.
Para el año 2016, la concejala del Ayuntamiento de Nueva York Maria del
Carmen Arroyo informa de que el Ayuntamiento ha aprobado una iniciativa
de desarrollo de las cooperativas de trabajadores dotada con 2,1
millones de dólares para la ciudad[60]. En 2015, la coalición de 24
cooperativas autogestionadas de la ciudad de Nueva York estaba casi
exclusivamente gestionada por mujeres. Los trabajadores de bajos
salarios que se unieron a esas cooperativas vieron sus precios por hora
aumentar de 10 a 25 dólares en los últimos dos años.
Para el 2016, la concejala del Ayuntamiento de Nueva York María del
Carmen Arroyo informa que la ciudad ha aprobado una iniciativa de
desarrollo de las cooperativas de trabajadoras dotándola de \$ 2,1
millones de dólares[60]. En 2015, la coalición de 24 cooperativas
autogestionadas de la ciudad de Nueva York estaba casi exclusivamente
gestionada por mujeres. Las trabajadoras de bajos salarios que se
unieron a esas cooperativas vieron sus salarios por hora aumentar de
\$10 a \$25 USD en los últimos dos años.
Sin lugar a dudas, los retos para todas las cooperativas son muy
grandes. Basta pensar en la cadena Walmart, que es, después del
grandes. Basta pensar en la cadena _Walmart_, que es, después del
Departamento de Defensa de los Estados Unidos y del Ejército de
Liberación de China, la tercera organización más grande del mundo[61].
Para las cooperativas, competir con estos gigantes no es ningún paseo
por el parque. Pero aun así, en esta lucha por la imaginación del futuro
del trabajo, ¿quién debe conducir a los agentes de cambio? ¿Es el dueño
de la plataforma, el accionista, el CEO, el capital de riesgo, o nos
centramos en el colectivo de los trabajadores junto con un movimiento
dirigido por los ciudadanos? La respuesta podría ser: todo lo anterior.
Pero, para mí, el problema comienza cuando el cambio se busca
principalmente en las salas de juntas de Silicon Valley. Tim O'Reilly
convocó la conferencia "Next: Economy" en noviembre de 2015[62], por
ejemplo, que fue ampliamente dominada por líderes de negocios de Silicon
Valley. Y como si la selección de conferenciantes (a pesar de dos o tres
defensores de los trabajadores, predominantemente dirigentes de
empresas) no dejara claro a quién se identificaba como agentes de
cambio, la cuota de inscripción de 3.500 dólares lo aclaró de una vez
por todas.
El exsecretario de Trabajo Robert Reich señaló que, con el fin de
"salvar el capitalismo", los trabajadores tienen que contar con un
mínimo de protección social; de lo contrario habrá una rebelión. Robin
Chase, cofundador de ZipCar, se hizo eco del sentimiento de Reich. Y,
por supuesto, si se desea conservar la paz social, se tiene que dar algo
a los trabajadores. Puedes apelar a los mejores entre los líderes
corporativos, como Tim O'Reilly hace quizás, puedes confiar en su buena
voluntad, pero la cuestión sigue siendo si estas apelaciones pueden
cambiar la misión principal de esas empresas. Es cierto que los
trabajadores necesitan protecciones sólidas y alguien que realmente se
preocupe por su bienestar a largo plazo. Ser "realista" también
significa evaluar de manera realista si los propietarios de la
plataforma irán más allá de la entrega de pequeñas concesiones a los
trabajadores. Ser realista significa aceptar los éxitos y los fracasos
por el parque. Pero aun así, en esta lucha por imaginar el futuro del
trabajo, ¿quiénes deben ser las agentes de cambio? ¿Es el dueño de la
plataforma, el accionista, el CEO, el capital de riesgo, o debemos
enfocarnos en el colectivo de trabajadoras junto con un movimiento de
ciudadanas? La respuesta podría ser: todo lo anterior.
% XXX: paseo por el parque es muy literal, lo podemos sustituir con...
% "no es moco de pavo" :P
% "todo lo anterior" incluye a los capitalistas??? :O
Para mí, el problema comienza cuando el cambio se busca principalmente
en las salas de reunión de Silicon Valley. Tim O'Reilly convocó la
conferencia "Next: Economy" en noviembre de 2015[62], por ejemplo, que
fue ampliamente dominada por los capitanes de Silicon Valley. Y como si
la selección de conferenciantes (a pesar de dos o tres defensoras de las
trabajadoras, predominantemente gerentes de empresas) no dejara claro
a quién se identificaba como agentes de cambio, la cuota de inscripción
de \$3.500 USD lo aclaró de una vez por todas.
El ex-Secretario de Trabajo Robert Reich señaló que, con el fin de
"salvar el capitalismo", las trabajadoras tienen que contar con un
mínimo de protección social; de lo contrario habrá una rebelión. Robin
Chase, co-fundadora de _ZipCar_, se hizo eco del sentimiento de Reich.
Por supuesto, si se desea conservar la paz social, se tiene que dar algo
a las trabajadoras. Se puede apelar a lo mejos de los líderes
corporativos, como quizás hace Tim O'Reilly, puedes confiar en su buena
voluntad. Pero la cuestión sigue siendo si estas apelaciones pueden
cambiar la misión central de esas empresas. Es cierto que las
trabajadoras necesitan protecciones sólidas y alguien que realmente se
preocupe por su bienestar a largo plazo. Ser "realista" también
significa evaluar de manera realista si los propietarios de las
plataformas irán más allá de la entrega de pequeñas concesiones a las
trabajadoras. Ser realista significa aceptar los éxitos y los fracasos
históricos de la "economía solidaria" extractiva y de la economía
solidaria.
......@@ -698,19 +683,19 @@ No se puede contrarrestar la desigualdad económica con la benevolencia
de los propietarios; juntos tenemos que rediseñar la infraestructura
situando la democracia en su núcleo.
Como parte de este nuevo diseño, también vale la pena volver a examinar
la historia de la construcción de estructuras para el cooperativismo y
el mutualismo en Estados Unidos. Aquí, el comunalismo espiritual y los
movimientos cooperativos juegan un papel central. Los menonitas
Como parte de este nuevo diseño, vale la pena volver a examinar la
historia de la construcción de estructuras para el cooperativismo y el
mutualismo en Estados Unidos. Aquí, el comunalismo espiritual y los
movimientos cooperativos juegan un papel central. Los menonitas
alemanes, incluidos los amish, empezaron a emigrar a Estados Unidos ya
en 1684. En el verano de 1825, Robert Owen abrió las puertas de la
comunidad Nueva Armonía en Indiana. En la década de 1930, tanto La
en 1684. En el verano de 1825, Robert Owen abrió las puertas de la
comunidad Nueva Armonía en Indiana. En la década de 1930, tanto La
Nación del Islam como el Movimiento Trabajador Católico establecieron
cientos de proyectos comunales. En ese contexto, la enseñanza social
católica de distributismo resulta influyente. Sugiere que las
comunidades podrían compartir la propiedad y las herramientas. Tres
décadas después, se fundó el hindú Kripalu Yoga Ashram y el centro
budista Karmê-Choling. Las comunidades espirituales y cooperativas a
cientos de proyectos comunales. En ese contexto, la enseñanza social
católica de distributismo resulta influyente. Sugiere que las
comunidades podrían compartir la propiedad y las herramientas. Tres
décadas después, se fundó el Kripalu Yoga Ashram Hindú y el centro
budista Karmê-Choling. Las comunidades y cooperativas espirituales a
menudo han demostrado tener más perdurabilidad que las empresas
cooperativas seculares.
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